La Dación en Pago como solución para una deuda hipotecaria

La dación en pago se presenta como una alternativa viable y cada vez más popular ante situaciones de endeudamiento inmobiliario insostenible. Este mecanismo permite a los deudores transferir la propiedad de un bien inmueble al acreedor (Banco) como forma de extinguir una deuda, usualmente la deuda hipotecaria. A continuación, exploraremos en detalle qué es la dación en pago, los requisitos para acceder a ella, qué sucede tras su aplicación y cómo se relaciona específicamente con las hipotecas.

¿Qué es Dación en Pago?

La dación en pago es un acuerdo legal mediante el cual un deudor transfiere la propiedad de un bien a su acreedor para satisfacer una deuda pendiente, liberándose de la misma. Es una figura jurídica contemplada en diversos ordenamientos legales como una solución para aquellos que enfrentan dificultades económicas y no pueden continuar con el pago de sus deudas, en particular, las hipotecarias. Este proceso permite evitar el embargo y posterior subasta del inmueble, ofreciendo tanto al deudor como al acreedor una salida más digna y menos traumática.

Requisitos Dación en Pago

Para que la dación en pago sea viable, es necesario cumplir con una serie de requisitos, son los siguientes:

  1. Acuerdo mutuo: Tanto el deudor como el acreedor deben estar de acuerdo con proceder a través de la dación en pago.
  2. Documentación completa: El deudor debe presentar todos los documentos que acrediten su propiedad y situación financiera. Normalmente se los va a solicitar el Banco de forma previa a formalizar la dación.
  3. Valoración del inmueble: Normalmente el bien a transferir debe ser valorado para asegurar que su valor cubra la deuda pendiente, aunque en muchas ocasiones, aunque el inmueble valga menos que la deuda pendiente, si se lleva a cabo una negociación, el banco aceptaría cancelar la deuda completamente.
  4. Estado de la deuda: Generalmente, se considera esta opción cuando el deudor enfrenta dificultades comprobables para seguir pagando su hipoteca, cuestión que se deberá acreditar mediante la oportuna documentación económica: Nóminas, vida laboral, otras deudas…
  5. Negociación de condiciones: Es fundamental negociar los términos bajo los cuales se realizará la dación en pago, incluyendo la liberación total de la deuda.

¿Qué pasa después de la dación en pago?

Una vez completada la dación en pago, el deudor queda liberado de su deuda bajo los términos acordados. Esto significa que ya no será propietario del inmueble, pero tampoco tendrá la obligación de continuar con los pagos de la hipoteca.

Tras la dación en pago es importante tener en cuenta que habrá que liquidar el impuesto de plusvalía en el ayuntamiento correspondiente.

Dación en pago en hipotecas

La relación entre la dación en pago y las hipotecas es directa, ya que este mecanismo suele aplicarse en contextos donde los deudores no pueden hacer frente a sus obligaciones hipotecarias. Algunas entidades financieras ofrecen productos hipotecarios que incluyen cláusulas de dación en pago, estableciendo desde el inicio las condiciones bajo las cuales los deudores pueden optar por esta vía. Esto ofrece una seguridad adicional al deudor, quien sabe que tiene una salida en caso de enfrentarse a dificultades económicas severas.

La dación en pago emerge como una solución efectiva para aquellos que se ven incapaces de cumplir con sus obligaciones hipotecarias, ofreciendo una forma de resolver su deuda sin las consecuencias devastadoras de un embargo o de una ejecución hipotecaria. Sin embargo, es fundamental acercarse a este proceso con un conocimiento claro de los requisitos, las consecuencias y las alternativas disponibles, idealmente con el asesoramiento de un experto legal. De esta manera, la dación en pago puede ser un camino hacia la estabilidad financiera y la recuperación económica.

Administrador concursal y abogado colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. en Paunero & Jerónimo Abogados | Web | + posts

Administrador concursal y abogado colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

Graduado en Derecho en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, donde completó el máster de acceso a la profesión de abogado.

Empezó su carrera profesional en un despacho especializado en derecho civil y de familia en Toledo. Más adelante, accedió como letrado director a una empresa madrileña del sector inmobiliario, donde más adelante pasó a formar parte del área concursal, asesorando a empresas en situación sobreendeudamiento.

Con la publicación de la reforma de la ley concursal, se especializó en la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad a favor de las personas físicas en situación de insolvencia, cuya labor principal era conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho de las personas físicas sobreendeudadas.