Impago de préstamos. ¿Qué pasa si dejo de pagar un préstamo?

Es habitual que las personas, alguna vez, hayan tenido que recurrir a financiación. Son muchas las situaciones que nos llevan a pedir un préstamo, como puede ser la compra de un vehículo, pagar unas vacaciones, o simplemente porque no se llega a fin de mes.

El problema se presenta cuando no podemos hacer frente a las cuotas del préstamo o préstamos solicitados. Si llega el momento de pagar la cuota y no tenemos liquidez para afrontarla, lo que acarrea una serie de consecuencias que trataremos en este artículo.

¿Qué sucede cuando no se paga un préstamo en España?
Consecuencias de no pagar un préstamo

  • Intereses de demora: los prestamistas suelen aplicar intereses de demora sobre el saldo pendiente. Estos intereses suelen ser más altos que los intereses normales del préstamo y aumentan significativamente la deuda total.
  • Multa por reclamar la cuota impagada: Cuando un prestatario no cumple con los términos establecidos en el contrato de préstamo y la entidad tiene que reclamar cantidades, generalmente se le impone una comisión por realizar la reclamación. Esta multa suele ser una cantidad fija.
  • Reporte en registros de morosos: Si el impago persiste, el prestamista puede reportar la deuda a entidades como ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito) o RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas). Esto puede tener un impacto negativo en la capacidad del prestatario para obtener futuros préstamos, hipotecas u otros servicios financieros.
  • Procedimientos judiciales: juicio por no pagar préstamo. En casos de incumplimiento grave, el prestamista puede iniciar procedimientos legales para recuperar la deuda. Esto puede implicar demandas judiciales, embargos de bienes e incluso la posibilidad de perder la propiedad si el préstamo está respaldado por garantías.

¿Cómo evitar las consecuencias del impago? Soluciones

Nuestro despacho está especializado en ayudar a personas con deudas, valorando todas las soluciones posibles para ofrecer a nuestro cliente la vía que mejor se adapte a sus posibilidades y situación financiera.

  • Ley de Segunda Oportunidad. Si la persona es insolvente y no puede pagar sus deudas, puede acogerse a la ley de segunda oportunidad. Este proceso permite cancelar la deuda pendiente si acreditamos que el deudor no tiene patrimonio alguno para hacerla frente.
  • Negociación con la entidad. Muchas entidades, por miedo a que el crédito nunca llegue a pagarse, aceptan acuerdos con los deudores. Estos acuerdos conllevas quitas sobre la cantidad reclamada o facilidades de pago y fraccionamientos.
  • ¿Puede un banco obligarme a pagar los intereses que quiera?
    NO. Existen límites, y en caso de que sean demasiado altos, se consideran nulos y no se aplicarían.
  • Cláusulas abusivas. Además de tipos de interés excesivos, hay entidades de crédito que cobran comisiones que son abusivas. Un claro ejemplo sería cobrar una multa, además de los intereses, por el simple hecho de reclamar el dinero que el consumidor debe.

Si tienes deudas acumuladas o te están reclamando un préstamo que no puedes devolver, ponte en contacto con nosotros y buscaremos la mejor solución posible.

Tipos de préstamos más comunes en España

  • Préstamos personales: Son préstamos destinados a financiar gastos personales, como viajes, reformas en el hogar, compra de electrodomésticos, entre otros. Suelen tener plazos de devolución más cortos y tasas de interés variables.
  • Préstamos hipotecarios: Estos préstamos se utilizan para financiar la compra de una vivienda o local. La propiedad adquirida sirve como garantía del préstamo y generalmente se extienden a largo plazo, a menudo décadas. Los tipos de interés pueden ser fijos o variables.
  • Préstamos para automóviles: Son préstamos diseñados específicamente para la compra de vehículos. El automóvil actúa como garantía (reserva de dominio) y los plazos de pago suelen ser más cortos que los de un préstamo hipotecario.
  • Préstamos para refinanciar deuda: se utiliza para consolidar y pagar deudas existentes. En lugar de tener múltiples deudas con diferentes prestamistas, un préstamo de refinanciación permite al prestatario combinar todas esas deudas en un solo préstamo nuevo, cuyas condiciones suelen ser más favorables, como una tasa de interés más baja o un plazo de pago más largo, lo que puede resultar en pagos mensuales más bajos y una menor carga financiera.
  • Préstamos para empresas: Dirigidos a autónomos y empresas, estos préstamos pueden ser utilizados para financiar inversiones, expansión, capital de trabajo, entre otros fines empresariales.

 

Administrador concursal y abogado colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. en Paunero & Jerónimo Abogados | Web | + posts

Administrador concursal y abogado colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

Graduado en Derecho en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, donde completó el máster de acceso a la profesión de abogado.

Empezó su carrera profesional en un despacho especializado en derecho civil y de familia en Toledo. Más adelante, accedió como letrado director a una empresa madrileña del sector inmobiliario, donde más adelante pasó a formar parte del área concursal, asesorando a empresas en situación sobreendeudamiento.

Con la publicación de la reforma de la ley concursal, se especializó en la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad a favor de las personas físicas en situación de insolvencia, cuya labor principal era conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho de las personas físicas sobreendeudadas.